domingo, 31 de enero de 2010

Xanes y Fabes


Continuamos profundizando en el universo complejo de la fabada. Hay un referente popular en Pedroveya, Quirós. Se trata de Casa Generosa. Un bar-tienda-restaurante conocido entre los domingueros y los amantes del turismo gastronómico . Después de hora y media de caminata por el desfiladero de les Xanes, se llega, sin estar muy cansado, a Pedroveya. A pesar de que el día prometía lluvia y frío, el objetivo de sentarnos frente a la ansiada fabada, hizo que paraguas en mano, peregrinaramos a Pedroveya desafiando los pronósticos meteorológicos. Alejadas de la imagen de las xanas, guiadas por la gula, atravesamos el desfiladero como un mero pretexto para llegar a la mesa, sin darnos un baño en las pozas, mirando con deseo a los cabritos con los que nos cruzábamos. Nos sentaron junto a una cuadrilla de unos veinte cazadores, como profesionales. Una dulce abuela por camarera abandonó a su suerte las ollas sobre nuestra mesa, y el banquete se convirtió en una oda a la fartura, en un exceso para el estómago, el olfato y la vista. Fabada de primero, cabrito de segundo, arroz con leche, chupito, vino , café... todo buenísimo, pero la glotonería, el exceso de repeticiones por plato hizo que toda la tarde estuviera presente la comida cuerpo arriba cuerpo abajo. Recordando, saboreando, repeliendo, emitiendo metano... las imprudencias se pagan... habrá que volver, y ser más cauto, o llevar un tuper...

sábado, 23 de enero de 2010

Ensalada triunfal


Ya casi saliendo del letargo gripal llegaron dos buenas noticias que pusieron a los virus en la parrilla de salida. Arroyo terminó de redactar los contenidos del curso y Purrusalda, bueno, hay que mantener la intriga y la precaución, Purrusalda dará la buenanueva en una próxima entrega. Sea como fuere, importantes o no las azañas, cualquier motivo es bueno para sentirse de celebración y convocar una fiesta. Por costumbre, las nuestras suelen terminar entre tenedores, suelen ser gastronómicas y vinícolas. Otros le darían al codillo o al confeti, pero en la calle Príncipe los dos logros se celebraron con lo verde por todo lo alto: Ensalada triunfal a base de aguacates, tomates, pimientos, hinojo y aceitunas. Fue Arroyo el que desató este derroche vegetal, simplemente apareció por casa después del entrenamiento con pan del bueno y un rioja de etiqueta sospechosa pero sabor aceptable. Con estos dos productos convocó la fiesta, y los 5 alimentos antes citados más nosotros dos no dudamos en apuntarnos. 2010 empieza a mejorar.

miércoles, 20 de enero de 2010

El chorizo de la discordia


Resulta que en la frutería de abajo, todos los miércoles, tienen una oferta muy apetitosa. Por solo un euro te dan un kilo de mandarinas, media de docena de huevos, un kilo de patatas y un chorizo. Las mandarinas, los huevos y las patatas se van comiendo de semana en semana, pero los chorizos se van acumulando. Normalmente es cogollo el que se ocupa de las legumbres, y su aprensión a la grasa, hace, que entre los ingredientes de sus guisos, no entren los chorizos, ni las morcillas, ni el llacón. Elementos todos que forman parte de mis recuerdos de fabes, lentejes y garbanzos familiares.
Hoy estoy mala y el legumbrero está concentrado, así que me cuelo y aprovecho para cocinar. Fue él el que ayer los puso a remojo pero seré yo la que hoy haga los garbanzos. Pese a las recomendaciones del "experto", tiro de mi propia receta. Es mi revancha a la falta de grasa en nuestra alimentación. Es invierno y hay que forrar un poco, no?. Además tengo que dejar atrás el catarro, y está escrito en la sabiduría popular, nada mejor que un choricín...
Pincho un poco el chorizo y ala, pa dentro! a flotar con los puerros, la cebolla, la zanahoria, la patata... y un chorrete o dos de vino blanco! y pimentón y ajo! venga, todos a la fiesta! a restallar ahí dentro... pero la alegría no podía durar mucho. El legumbrero entró a la cocina con hambre y mal humor, olfateó y dijo con gravedad de astrofísico: "aquí huele a chorizo". A partir de ahí todo fue batallar. Que si les faltaba sal, que si la grasa flotaba en el caldo, que si estaban duros, que si el chorizo se cuece aparte, que si el pollo no es gallina y el cuello no es la zanca... ai, la próxima vez voy echar a cocer también unas hojitas de tila y un par de morcilles! jejeje

martes, 19 de enero de 2010

Experimento sobre la dificultad de hacer una buena fabada




Hay un debate que más vale no abrir si deseas mantener una amistad en Asturias. Ese es, si hacer una buena fabada es algo simple, o si, al contrario, rara es aquella que destaca por su equilibrio de sabores y grasas. A disgusto de mi madre, solo recuerdo haber comido una que reuniera dichas características. Fue en Casa Nina, en Avilés. Tal vez fue casualidad, esto no es publicidad. Era ligera y sabrosa y la digestión no fue somnolienta. Un ejemplo de fabada. Bien, los defensores de todo a la olla express y pista, basan su argumento en que con buena materia prima, buenes fabes, el plato está rico seguro. Así que para demostrarme lo contrario, usé ingredientes de primera calidad. Les fabes, incluso me las habían traído de Pravia los Reyes Magos... Les almejes, bueno, eran de oferta del MasyMas,jeje, pero estaban ricas. Y todo este rollo ¿para qué?. Para estar adorando el fogón durante horas, haciendo la salsa marinera, cociendo la verdura y pasándola por la turmix, quitándole la espumilla del hervor, animando el guiso con sidra... total ¿para qué? para que cogollo y purrusalda se la comieran y hubiera una guerra química hogareña. Empezamos bien el año, con fabes,almejes y sidres. Seguiré practicando hasta conseguir esa ligereza de Casa Nina. Aunque el color de la nuestra, tampoco tiene mala pinta no? Os animo a que entréis en el debate. ¿Qué es más fácil, hacer un buen arroz o una buena fabada? Cucharas a lo alto, ¡empieza la lucha!