¡Descubrimos el vapor! para estar como trenes... nada mejor que una bandejita suspendida en una olla con agua hirviendo. El vapor ascendió hacia el calabacín, la berenjena, la zanahoria, el tomate, el pimiento, las espinacas y las patatas. Por arte de magia y en un corto período de tiempo montamos este bodegón de verduritas hervidas. Con un poco de aceite de oliva, orégano y sal nos quedó una cena riquísima digna de un invitado tan célebre. Por si no nos lo ganábamos del todo, enriquecimos la pitanza con jamón, pan casero y una deliciosa salsa de tomate natural. ¡Que no se diga que las verduras son aburridas!
domingo, 16 de mayo de 2010
Vapores de primavera para Watanabe
¡Descubrimos el vapor! para estar como trenes... nada mejor que una bandejita suspendida en una olla con agua hirviendo. El vapor ascendió hacia el calabacín, la berenjena, la zanahoria, el tomate, el pimiento, las espinacas y las patatas. Por arte de magia y en un corto período de tiempo montamos este bodegón de verduritas hervidas. Con un poco de aceite de oliva, orégano y sal nos quedó una cena riquísima digna de un invitado tan célebre. Por si no nos lo ganábamos del todo, enriquecimos la pitanza con jamón, pan casero y una deliciosa salsa de tomate natural. ¡Que no se diga que las verduras son aburridas!
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