lunes, 8 de marzo de 2010

La buena vida











El mocín se ha metido en harina y le ha echado además huevos y cereales. Me lo encuentro a menudo con las manos en la masa, horneando panes y bizcochos, llenando vasitos de avena, nueces, pipas y sésamo. Añadiendo un puquitín de cerveza. Me engatusa con el olor de la miga al entrar por casa y reblandezco y me pongo bizca cuando sobre el pan aparece una lonchina de queso y en la mesa me espera una copa de vino. Así sí se pasa bien el invierno, que nieve, que nosotros esperamos al lado del horno.