Continuamos profundizando en el universo complejo de la fabada. Hay un referente popular en Pedroveya, Quirós. Se trata de Casa Generosa. Un bar-tienda-restaurante conocido entre los domingueros y los amantes del turismo gastronómico . Después de hora y media de caminata por el desfiladero de les Xanes, se llega, sin estar muy cansado, a Pedroveya. A pesar de que el día prometía lluvia y frío, el objetivo de sentarnos frente a la ansiada fabada, hizo que paraguas en mano, peregrinaramos a Pedroveya desafiando los pronósticos meteorológicos. Alejadas de la imagen de las xanas, guiadas por la gula, atravesamos el desfiladero como un mero pretexto para llegar a la mesa, sin darnos un baño en las pozas, mirando con deseo a los cabritos con los que nos cruzábamos. Nos sentaron junto a una cuadrilla de unos veinte cazadores, como profesionales. Una dulce abuela por camarera abandonó a su suerte las ollas sobre nuestra mesa, y el banquete se convirtió en una oda a la fartura, en un exceso para el estómago, el olfato y la vista. Fabada de primero, cabrito de segundo, arroz con leche, chupito, vino , café... todo buenísimo, pero la glotonería, el exceso de repeticiones por plato hizo que toda la tarde estuviera presente la comida cuerpo arriba cuerpo abajo. Recordando, saboreando, repeliendo, emitiendo metano... las imprudencias se pagan... habrá que volver, y ser más cauto, o llevar un tuper...
domingo 31 de enero de 2010
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eeh! yo conozco esa fabada humeante!
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