martes, 25 de mayo de 2010

Ya es Primavera en la Calle Príncipe



Pasadas las nevadas y los catarros de mayo había que celebrar la llegada del calor y el fin del antibiótico. Así que ensalada y ensaladilla para ensalzar al sol. Fresquito para las papilas gustativas y fiesta cromática para los ojos. En breve, llegará el gazpacho.












domingo, 16 de mayo de 2010

La Masa







El harinero ha dado un paso más y ha utilizado sus ingredientes de panadero estrella para el diseño de bases de pizza. La Masa quedó fina y elegante. Solo falta matizar un poco más la técnica para poder lanzarla al vuelo. El condumio ya lo dominábamos de la etapa de bases de pizza congeladas, pero para esta ocasión nos hicimos los finolis, y no cargamos la base. Fuimos sutiles con los ingredientes y el resultado fue digno de una trattoria. El queso fresco mozzarella tuvo gran culpa. Nos quedó una pizza margarita de concurso, pero no pudo competir porque miau, ¡voló!








Vapores de primavera para Watanabe




¡Descubrimos el vapor! para estar como trenes... nada mejor que una bandejita suspendida en una olla con agua hirviendo. El vapor ascendió hacia el calabacín, la berenjena, la zanahoria, el tomate, el pimiento, las espinacas y las patatas. Por arte de magia y en un corto período de tiempo montamos este bodegón de verduritas hervidas. Con un poco de aceite de oliva, orégano y sal nos quedó una cena riquísima digna de un invitado tan célebre. Por si no nos lo ganábamos del todo, enriquecimos la pitanza con jamón, pan casero y una deliciosa salsa de tomate natural. ¡Que no se diga que las verduras son aburridas!

jueves, 15 de abril de 2010

Cabaret y réquiem por cuatro perdices


Cuatro señoritas se apuntaron a nuestras habituales fiestas culinarias. Para la cita vinieron con pan casero, ensalada y vino. Tan solo les tapaba un guiso de cebolla y champiñones. Y así se pusieron sobre la mesa, en hilera, cual vedettes, a bailar el charlestón. Pero mientras desfilaban garganta abajo fuimos siendo conscientes de que a pesar de su forma simpática y alegre, no debían llevar una vida muy sana allá en el burdel-granja del que venían. Pequé al sacar a una a bailar cogiéndole de las patitas, me mofé un poco de su cuerpecito... entonces el mocín, conmovido por la escena, me sermoneó y me concienció sobre el respeto a la vida animal. Terminamos bendiciendo la mesa y dándoles gracias a las perdices por la vida perra que habían llevado hasta terminar en la carnicería del masymas al económico precio de 1,40 euros. Si todavía hubieran caído al vuelo, sabríamos que nos estábamos comiendo animales voladores, aves viajantes que habían conocido mundo... Así que desde este pequeño rincón de internet, que esta oda a la libertad de la perdiz sirva para remover conciencias!

lunes, 8 de marzo de 2010

La buena vida











El mocín se ha metido en harina y le ha echado además huevos y cereales. Me lo encuentro a menudo con las manos en la masa, horneando panes y bizcochos, llenando vasitos de avena, nueces, pipas y sésamo. Añadiendo un puquitín de cerveza. Me engatusa con el olor de la miga al entrar por casa y reblandezco y me pongo bizca cuando sobre el pan aparece una lonchina de queso y en la mesa me espera una copa de vino. Así sí se pasa bien el invierno, que nieve, que nosotros esperamos al lado del horno.

miércoles, 17 de febrero de 2010

Encerrados por Antroxu



Decidimos pasar el frío de verdad, arrejuntados frente a una cocina de leña. Cinco valientes subimos a Torazo en la víspera del antroxu, el más frío que se recuerda en décadas. El pueblo estaba blanco y la casa llevaba días sin habitar. Al principio intentamos entrar en calor con infusiones y licores, pero por sí solas no hacían efecto. Así que infusión, licor o vino en mano, disfrazados con todas las capas de las que disponíamos, comenzamos a bailar alrededor de los fogones al son de los preparativos de la cena. Estaríamos un par de horas sin parar: batiendo huevos, cortando puerros, pimientos, berenjenas... tostando pan, adorando la salsa de tomate, pelando ajos, manzanas... cuando nos sentamos a la mesa ya no teníamos frío, y sí el calor y el subidón de la actividad frenética. Habíamos desarrollado un gran trabajo de equipo, entregados todos al disfrute de la creación culinaria El menú resultante fue un lujo: tostas de jamón ibérico, rissotto de verduras, rioja reserva y de postre, frixuelos con chocolate. ¡Buena idea la de disfrazarse de chefs!

martes, 2 de febrero de 2010

¿Quién dijo que las ensaladas eran aburridas?


Ni las ensaladas son aburridas ni son comida de régimen en el mesón príncipe. Es más, se pueden calificar de comida rápida, mucho más rápida que perritos, hamburguesas y kebabs. Sin duda les ganaría en la carrera por tiempos. Y a la meta llegaría más guapa que nadie: Ojos de piña y huevo, pestañas de atún, boquita de queso fresco, orejas de pimiento, patillas esparragadas y cabellos de espinaca y tomate. Nos faltaba la nariz... nariz de aceituna rellena de anchoa. Por su originalidad y rapidez se merecía una recompensa. De premio, una cuña de queso semicurado. Hasta en la nevera se nota: acércase l'antroxu!